domingo, 22 de septiembre de 2013

Domingo en Como, Eduardo e Isabel

Bueno, hoy no hay mucho que contar.
Estuve esperando al dueño de la residencia para que me haga el contrato, así que no podía irme a ningún lado. Igual, cuando salí 10 minutos a comprar algo, olvidate que hubiera algo abierto un domingo en Como.
Me puse a ordenar...

Tengo un estante con los pocos libros que tengo. Cuando la mochila me explotaba y las valijas pesaban más de lo permitido, mi vieja me preguntó si eran imprescindibles los libros. Dije sí, pero en mi mente fue más como "Daaah, Días y noches... de Galeano. Obvio que sí". Equally important, tengo mi copia artesanal del bestseller "Decir lo indecible" de Maru Buteler.

Dejo dos párrafos relacionados con la literatura de dos autores que me encantan:

1) Durante los últimos días (antes de irme) estuve limpiando mi placard, mis estantes, mi escritorio, e incluso mi compu y mi facebook de todo eso que no uso, no veo, no me interesa.


Me encanta guardar recuerdos y por eso tengo un millón de porquerías dando vueltas, y siempre que trato de limpiar termino guardando lo mismo en distinto lugar sólo para no sentirme traidora de memorias y tirar esa remera que dejé de usar hace años pero que la guardo porque me trae un lindo recuerdo, o las sorpresitas de huevos Kinder, o los monederos de cuando tenía 7 años, o los papelitos que nos pasábamos en clase..
Y me acordé de un fragmento de Galeano en Días y noches de amor y guerra que él amaba su agenda Porky. Siempre lo salvaba y lo ayudaba a encontrar un número. Un día escribe "Hoy la maté. Unos pocos nombres me dolieron de verdad. Confirmé que, en estos años, quien había muerto varias veces y varias veces nacido era yo."

2) En Paula, Isabel Allende cuenta cómo venció el miedo a fracasar escribiendo. Algo tan simple como esto:
"No estaba aún instalada cuando conseguí un contrato en la Universidad de California para 
enseñar narrativa a un grupo de jóvenes aspirantes a escritores. ¿Cómo se puede enseñar 
a contar una historia? Paula me dio la clave por teléfono: diles que escriban un libro malo, 
eso es fácil, cualquiera puede hacerlo, me aconsejó irónica. Y así lo hicimos, cada uno de 
los estudiantes olvidó su secreta vanidad de producir la Gran Novela Americana y se lanzó 
con entusiasmo a escribir sin miedo. Por el camino fuimos ajustando, corrigiendo, 
cortando y puliendo, y después de muchas discusiones y risas salieron adelante con sus 
proyectos, uno de los cuales fue publicado poco después con bombo y platillo por una 
gran editorial de Nueva York. Desde entonces, cuando entro en un período de dudas, me 
repito que voy a escribir un libro malo y así se me pasa el pánico."

Y después la mina escribió tremendas novelas!. Curiosidad: todas comenzadas un 8 de enero.
Voy a hacer un blog malísimo :)


2 comentarios :

  1. Fijate la nota de La Nación de hoy, besos!!! Papá

    http://www.lanacion.com.ar/1622082-isabel-allende-una-escena-erotica-explicita-carece-de-interes

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